Adaptando los cambios del cáncer de seno a la vida sexual

por Dr. Medeleine M. Castellanos

En el momento actual en los Estados Unidos, una mujer tiene el 12.5% de probabilidad de contraer cáncer en los senos (o cáncer de mama) durante su vida. Una vez recibido un diagnostico positivo, el tratamiento requiere cirugía, radiación y /o quimioterapia, y más terapia a largo plazo con un inhibidor de la aromatasa que bloquea la producción de estrógeno en la paciente. Debido a los numerosos desafíos que traen estos tratamientos, tanto físicos como emocionales, hay un gran potencial que la vida sexual de una mujer sea impactada. La forma en que una mujer defina su sexualidad antes del diagnóstico de cáncer de senos (mama), también afectará el modo en que ella responda a los retos variados, creados por los tratamientos.

Por el lado físico, el primer desafío al cual una mujer se enfrenta con el cáncer del seno es el de la cirugía. Variando en escala desde una tumorectomía/lumpectomia hasta una doble mastectomía; la cirugía puede ser desfigurante, y puede resultar en cicatrices y linfedema. Un resultado puede ser una reducción o eliminación de la sensibilidad en el área de la cirugía, y el malestar o debilidad con ciertos movimientos o posiciones. Además de esto, las sensaciones después de la radiación pueden ser incómodas e irritantes en el área afectada; tanto así como para querer evitar que se toque o acaricie en esa área. Tampoco, podemos ignorar el impacto significativo que los medicamentos como Aromasin (y otros similares) tienen en la sexualidad de una mujer. Al bloquear la producción de estrógeno, éstos pueden dar lugar a molestias y dolor en los tejidos vaginales, haciendo que los tejidos sean muy delicados y que halla dificultad en producir suficiente lubricación vaginal.

Después de la cirugía, es común y natural que una mujer se sienta desfigurada. Si una mujer había definido su sexualidad previamente con sus senos, ella puede tener dificultad en sentirse sexy después de la cirugía, que le cambia sustancialmente la forma y la deja con cicatrices. Pero la sensualidad involucra a todo su cuerpo físico, no solamente sus senos, lo más importante es, cómo piensa y cómo se siente. La actitud de una mujer sobre el sexo es lo más sexy - su habilidad para divertirse y perderse en el momento, así como la capacidad de apreciar y sentirse excitada con un compañero. Sus senos son sólo una pequeña parte del panorama de su sexualidad. Cada mujer debe decidir por sí misma cómo quiere ajustar su vida sexual para acomodar los cambios que el cáncer de mama (seno) pueda ocasionar. Algunas mujeres deciden hacerse la reconstrucción, otras optan por usar sus prótesis en la cama y planificar cuidadosamente su vestidura para que sea a la vez sexy y estratégica. Otras prefieren utilizar las posiciones sexuales que le permiten virarse de tal forma para que la atención sea enfocada en otras partes de su cuerpo. Y algunas mujeres no tienen necesidad de hacer cambios para sentirse cómodas. No hay una sola respuesta correcta, sólo la respuesta que sea adecuada para usted.

Emocionalmente, el reto más significativo es cómo una mujer se siente acerca de sí misma y su sexualidad después del diagnóstico y el tratamiento para el cáncer de mama. Ella puede sentir depresión, vergüenza, ansiedad, enojo o ira. Pero la acción más útil que una mujer y su pareja pueden tomar es enfocarse en los pensamientos positivos y no en los negativos. Quizás suena como una simplificación; pero es la fórmula más poderosa para lograr paz emocional y seguir promoviendo su vida sexual. Con el fin de recuperar su sexualidad después del cáncer, es importante prestar atención a todas las cosas que no han cambiado en lugar de centrarse en lo que ha perdido. El sentirse sexy, la sensualidad y el placer aun pueden existir después del cáncer y pueden ser aumentados con experiencias positivas. Teniendo noches sensuales (ya sea sola o con su pareja) en las cuales puede explorar las diferentes áreas de su cuerpo que les dan placer, es una forma de recordarse del placer sexual y sensual de el cual es capaz. Recordándose de todas las maneras en la cual puede usted sentir placer aparte de sus senos le ayuda enfocar en pensamientos positivos y sensuales en vez de pensamientos de pérdida. Su sexualidad sigue desarrollándose independientemente de su diagnóstico y tratamiento, y todo está bajo su control.

La comunicación es el método más poderoso para una mujer asegurar la continuación y el disfrute de su vida sexual. En primer lugar, es importante ser honesto con si misma acerca de los sentimientos y pensamientos que usted tiene para enfrentarlos directamente en vez de ser afectada por ellos inconscientemente. Segundo, es importante ser directa y honesta con sus médicos. Si usted tiene una pregunta sobre los cambios físicos o emocionales que han resultado después de la cirugía o tratamiento, o si usted desea encontrar alternativas para aliviar efectos secundarios de los medicamentos, usted tendrá que traer a estas preguntas a la conversación en su próxima cita de seguimiento. Ya que los médicos están muy concentrados en el tratamiento, es posible que usted les tenga que recordar lo importante que es su sexualidad y que todavía está interesada en mantener su calidad de vida.

En ninguna situación es la comunicación tan importante como con tu pareja. Tal comunicación puede ayudar a aclarar inquietudes o malos entendidos que ustedes puedan tener acerca de su vida sexual después del tratamiento contra el cáncer. Aunque muchas mujeres Latinas están acostumbradas a que su pareja sea quien inicie cualquier conversación sobre el tema del sexo, a veces es necesario que la mujer de el primer paso para empezar a dialogar sobre su vida sexual. A veces, abriendo las líneas de comunicación puede ser tan simple como preguntarle a su pareja lo que está pensando en relación a la cirugía, si tiene alguna pregunta o alguna ansiedad. Es bastante común que el hombre sea tímido en hacerle preguntas a su mujer sobre la sexualidad porque piensa que necesita proteger a la mujer, no molestarla ni causarle incomodidad. Una dinámica muy común que se aparece entre las parejas es que cada uno trata de proteger los sentimientos del otro y asuma que el otro esta incómodo o prefiere evitar el sexo completamente. Si tal patrón se permite que siga en la relación, nadie tomará la iniciativa para encontrar solución de cómo volver a conectar en su relación íntima y física. No asuma que usted sabe lo que su pareja está pensando o sintiendo. Una mujer deber de comunicarse con su pareja sobre qué actividades le gustaría probar, aunque sea algo tan simple como sólo abrazar, besar o acariciar. Como la mujer se va recuperando de su cirugía y su tratamiento, puede ser más y más interesada en regresar a su actividad sexual con su pareja, y hablando con su pareja puede ser la única manera que el sepa cuándo ella esté lista.

Aun sin una pareja, el fomento de la sexualidad después del cáncer de seno para la mujer es importante tanto para su salud física como emocional. Cuando hay placer sexual, es beneficioso para el cuerpo porque aumenta el flujo sanguíneo y la liberación de sustancias químicas en el sistema nervioso que promueve sentimientos de felicidad y calma. La mente, tanto como el cuerpo, funciona bajo el principio de "usarlo o perderlo". Esto significa que al no usarse regularmente, partes del cuerpo o de la mente pierden su función poco a poco, hasta que se les hace difícil en el futuro para usarlos como antes. Su mente creativa, que le permite fantasear y emocionarse, también se beneficia de la atención regular. Todos estos factores tienen una función en nuestra sexualidad y nuestra vida sexual, que sigue evolucionando y transformándose todos los días.


Línea de ayuda nacional:
844-275-7427